Big Ben, London, SW1A 0AA
Mon – Sat 8:30 – 17:30
info@accountancytheme.com

Ellas También Son Madres

Hoy 2 de Mayo, Día de la Madre, queremos empezar este escrito mandándoles un beso enorme a las nuestras. Es evidente que habéis hecho un trabajo increíble, sólo hay que ver el equipazo que formamos cada una/o de las/os que pertenecemos a eNBlanco.

 

Lógicamente, también queremos felicitar a todas las madres del mundo por la entrega e incondicionalidad de vuestra labor. Por todos los miedos que superan gracias al amor que sentís por vuestros/as hijos/as. Y por todos los sueños (propios o depositados en ellos/as) a los que han aprendido a renunciar desde la generosidad y la entrega que conlleva la maternidad. Sabemos que la fortaleza de los sentimientos y de las actitudes que implican este instinto os puede llevar a mover montañas, anteponiendo a vuestros hijos/as a vosotras mismas. Y por eso os felicitamos en este día.

 

Pero en este escrito, no queremos ni vamos a olvidarnos de todas las madres que lo viven de otra manera, mucho menos gratificantes. Solemos acompañar a familias que han perdido de forma precoz a sus hijos, a madres que gestaron a sus hijos pero que nunca pudieron abrazarles y aquellas que por más que lo lucharon nunca pudieron si quiera lograr el embarazo. Son tres vivencias completamente diferentes, pero igualmente devastadoras para estas mujeres, que también son madres.

 

Lo peor es que muchas de ellas “deben seguir adelante” y sus vivencias son difíciles de entender. Desde el equipo del Centro eNBlanco queremos tener unas palabras de ánimo y dedicarles nuestro apoyo y cariño a todas y cada una de ellas. Pensando en aquellas que hemos podido acompañar como profesionales, pero también en todas las que han tenido que enfrentar estas vivencias, muchas veces solas y en silencio.

 

Las familias que perdieron de forma precoz a sus hijos, por enfermedades y/o accidentes, enfrentan un dolor difícil de manejar. Es frecuente que se pueda escuchar “que ningún padre/madre debería sobrevivir a un hijo”, “es algo antinatural”. Y aunque la vivencia es devastadora y no hay consuelo para este dolor, suelen vivirlo más acompañados. Buscando, siempre, intentar aprender a vivir con el vacío que dejan y el dolor. Y esto sólo se lo facilitará el amor por su hijo/a y el tiempo.

 

Finalmente, y aunque hoy en día, parece que se le está dando algo más de visibilidad. Están esas otras madres que pierden a sus bebés durante el embarazo o que a pesar de la dureza de los tratamientos de fertilidad nunca consiguen lograr la concepción. Son estas mujeres a las que queremos dedicarles este espacio. Porque ellas son madres, aunque sus hijos nunca llegaron para estar con ellas. Y en la mayoría de las ocasiones, sienten que no se les entiende y han de vivir este dolor solas.

 

Son mujeres que, en muchas ocasiones han tenido que luchar contra enfermedades que atentaron contra su capacidad para la maternidad. Mujeres cuyas condiciones personales, económicas, familiares… les obligan a no poder enfrentarla hasta que es demasiado tarde. Madres cuyos embarazos se malogran sin un por qué. Madres que viven entre pinchazos, hormonas, mediciones y que al final… Tantas y tantas madres. Madres que por más que lo deseen y lo hayan deseado nunca abrazarán a sus hijos/as. Pero igualmente madres.

 

No queremos emplear este espacio en evidenciar la dureza psicológica y el dolor personal que implica el afrontamiento de todos estos procesos. Pero si queremos recordar a todos/as aquellos que tienen a algunas de estas madres cerca, para que entiendan y acompañen en este dolor y sufrimiento. Recuerden que también tienen que aprender a vivir sin esos hijos/as que nunca llegaron. Que lo harán, igual que las anteriores, desde el amor y con el tiempo. Pero que necesitan compañía, cariño y empatía.

 

Porque igual que hoy en día se lucha para que se entienda y respete a aquellas mujeres que no quieren ser madre, tengan el derecho de decidir y no serlo sin que se les cuestione. Debemos entender el dolor de aquellas que siempre desearon serlo, que lucharon por conseguirlo y por diversos motivos, no han podido. Que viven un doble duelo. Por los hijos que perdieron o no pudieron conocer. Y por las maternidades que nunca desarrollarán.

Sabemos que lograrán volver a encontrarle un sentido a sus vidas. Hemos sido testigos, cómo el amor hace posible que, aunque nunca olviden, puedan redefinirse cómo personas y construir unas vidas, distintas pero igualmente satisfactorias.

 

Por eso, insistimos en nuestro reconocimiento a todas las madres que hemos acompañado en sus procesos de duelo, aceptación y redefinición personal. Y recordarle a aquellas que están enfrentando estas vivencias que no están solas, que deben comunicarse, si no se sienten acompañadas y coger las manos que se le tienden en los casos que la desorientación no les permita ver el camino a seguir. Mucho ánimo y todo el apoyo de nuestro equipo a las madres que, quizás hoy, no pueden celebrar este día. Mañana, seguro que será más fácil y tendrá más sentido. Lo sabemos porque es el amor que sientes por ese hijo/a que no llegó o que se fue demasiado pronto, el que te ayudará a levantarte y guiará tus pasos. Confía en él.

Texto: Nuria Blanco Piñero

2 Comments

  1. Miguel on

    Felicidades por vuestro recuerdo a tantas heroínas del vivir cuotidiano

    • Nuria on

      Nuestro recuerdo, nuestro apoyo y nuestro compromiso con todos aquellos que sufren y enfrentan situaciones que pueden llevarles a verse superadas y desorientadas en sus vidas. Muchas gracias por su comentario.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *